Presentación del médico

Esta ilustración surgió de la necesidad de dejar constancia visual de la genial descripción que el autor hace de este personaje en su primera aparición. Ésta, casi caricaturesca, pero perfectamente veraz, nos describe con asombrosa sencillez y habilidad el carácter tanto físico como psíquico del médico, aportando incluso ciertos rasgos de su contexto pasado y su origen francés, que, una vez más, alude al periodo en el que transcurre la historia. De esta forma, se ha situado al obeso personaje tumbado sobre su alto lecho, tomando cómodamente el desayuno. La luz de ambiente pretende situar al espectador en algún momento de la mañana, cuando la cálida luz atraviesa una posible ventana de la habitación, alumbrando al personaje suavemente, en contraste con su brusco y malhumorado carácter. Algunos detalles, como el cabecero, o el fragmento de dosel, sugieren el estilo del mobiliario descrito por Steinbeck.

 “Aquel médico no era de los suyos. Aquel médico era de una raza que durante casi cuatrocientos años había golpeado y privado de alimentos y robado y despreciado a la raza de Kino, […] En otra época, durante un breve período, el médico había formado parte del gran mundo, y el resto de su vida había sido memoria y añoranza de Francia”

 “Sus ojos descansaban sobre hamaquitas de carne hinchada y su boca colgaba, llena de malhumor. Se estaba poniendo muy gordo, y su voz era áspera debido a la grasa que le oprimía la garganta”

 “A su lado, sobre una mesa, había un pequeño gong oriental y un cuenco con cigarrillos. Los muebles de la habitación eran pesados y oscuros y lóbregos. Los cuadros eran religiosos, incluso la gran fotografía coloreada de su difunta esposa, quien, si las misas legadas y pagadas con dinero de su herencia servían para ello, estaba en el cielo.”