Kino se sumerge en el banco de ostras

En esta ocasión, se ha retratado a Kino arrancando perlas del fondo marino. Para ambientar la acción se han incluido algunas burbujas, algas, pececillos, y el montón de ostras que precede al personaje. Además, la textura rugosa de los pinceles de la aplicación aporta un toque de abs-tracción y deformidad al fondo, aludiendo a la extraña y borrosa visión que se experimenta al mirar bajo el agua. La forma redondeada que adquiere la ilustración alude a una burbuja, a la vez que el brillo exagerado en la superficie, que le da cierto volumen esférico.
El banco de ostras ha sido situado entre el personaje y el espectador, para poder visualizar la tensión en su rostro, aunque sin definir demasiado los detalles, de modo que el espectador, tras leer el fragmento de la narración correspondiente, pueda distinguir el banco de ostras en esa masa oscura que Kino tiene ante él, sin necesidad de aportar más detalles.


“Kino se acercó al montecillo y entonces, a un lado del mismo, bajo una pequeña saliente, vio una ostra enorme, sola, no cubierta por sus pegajosas hermanas. La concha estaba parcialmente abierta, ya que la saliente protegía a aquella vieja ostra, y, en el músculo en forma de labio, Kino percibió un destello fantasmal, y luego la ostra se cerró.”