“Hacía rodar una moneda de un lado a otro sobre los nudillos, y la hacía girar y relucir. La moneda estaba la vista un instante y, con la misma velocidad con que se había mostrado, se escabullía, y el hombre ni siquiera miraba su propia actuación. Los dedos lo hacían todo en forma mecánica, con precisión, mientras el hombre tarareaba para sí mismo y se asomaba, curioso a la puerta.”
Jugando con la moneda
“Hacía rodar una moneda de un lado a otro sobre los nudillos, y la hacía girar y relucir. La moneda estaba la vista un instante y, con la misma velocidad con que se había mostrado, se escabullía, y el hombre ni siquiera miraba su propia actuación. Los dedos lo hacían todo en forma mecánica, con precisión, mientras el hombre tarareaba para sí mismo y se asomaba, curioso a la puerta.”
Publicado por
Cristina Moreda
