Es interesante tener en cuenta que los negociadores poseen nacionalidad extranjera, de modo que se reitera el hecho de que quien domina en el panorama mexicano en el contexto de la novela es el extranjero, europeo normalmente, que acosa, embauca y esclaviza a los nativos del lugar. En este caso, y según algunos escritos que hablan sobre ello, se trata supuestamente de sujetos de nacionalidad rusa, que, desde que las perlas son halladas en la zona, se encargan de gestionar su comercio. Esto queda patente de igual forma en la versión cinematográfica de Emilio Fernández, en la cual se puede notar un acento diferente al de los protagonistas en la voz del negociador.
“Un hombre tranquilo y corpulento estaba sentado en un despacho. Su rostro era paternal y bondadoso, y sus ojos brillaban amistosamente. Era de los que dan los buenos días, un ceremonioso estrechador de manos, un personaje divertido, que conocía todas las bromas, y sin embargo, estaba siempre suspendido cerca de la tristeza, […] Estaba afeitado hasta el límite de la las azules raíces de su barba, y tenía las manos limpias y las uñas lustradas”
“Según las noticias que se tienen, fue a partir de los años treinta [1830] cuando aumentó la pesquería de perlas debido a la mayor demanda generada por compradores extranjeros, en especial rusos que en esos años llegaban directamente a La Paz en busca de las preciadas perlas” FRANCISCO, A., ELBA RODRÍGUEZ TOMP, R., TREJO BARAJAS, D., RIVAS HERNÁNDEZ, I., GONZÁLEZ CRUZ, E., URCIAGA GARCÍA, J., y otros. (2002). Historia general de Baja California Sur. (E. González Cruz, Ed.) México D. F.: Plaza y Valdés S. A. de C. V. p. 214
