La familia contempla sobrecogida cómo todo lo que poseen se consume

Esta ilustración representa una escena importante del relato. Marca el punto de inflexión en el que la historia degenera de un argumento esperanzador, hacia una sucesión de desgracias que ocurrirán a partir de ese momento. En ella, se ha tratado de reflejar la angustia en el rostro de los personajes, que observan, a través de la pared de ramas de la cabaña del hermano de Kino, su propia cabaña ardiendo en llamas. De nuevo se ha recurrido al formato dividido para fundir la visión de los personajes con un primer plano de ellos mismos.

 “[...] Juana y Kino, sentados en el fondo de la casa del hermano, al otro lado de la pared, vieron saltar las llamas. Vieron las llamas altas y furiosas, vieron caer el techo y vieron morir el fuego con la misma rapidez con que muere un fuego de ramitas.”