Los pies de Juana encabezan el capítulo, aludiendo al difícil camino que deben recorrer los protagonistas para huir de quienes intentan darles caza y arrebatarles la perla. Sin embargo, cuando el lector acabe de leer el relato, se dará cuenta de que los pies de Juana no son más que una pequeña incomodidad comparada con lo que les espera al final del camino. Este capítulo, el último de la novela, contiene los más trágicos sucesos que acaecen a los protagonistas, por eso las heridas de los pies que aparecen la imagen son una metéfora del dolor que los personajes tendrán que sufrir durante y tras esta parte de la historia.