La medicina

En esta ilustración, que encabezaría el capítulo, se han representado las gruesas manos del médico preparando la medicina del bebé. Se ha escogido esta imagen, porque es uno de los ejes argumentales del capítulo, y la narración de la preparación de la medicina resulta bastante curiosa, puesto que el médico, en lugar de llevarla preparada (pues ya conocía el carácter de la picadura del bebé), muestra sus utensilios a los protagonistas para impresionarles y realiza la mezcla delante de ellos para ganar su confianza.

“[...] y cambió de mano su maletín negro de médico, para que la luz del farol cayera sobre ella, porque sabía que los de la raza de Kino sentían debilidad por las herramientas de todos los oficios y confiaban en ellas.” “Entonces, sacó del maletín un frasquito con un polvo blanco y una cápsula de gelatina. Llenó la cápsula con el polvo y la cerró, y luego puso la primera cápsula dentro de una segunda, y la cerró. Trabajaba con mucha habilidad.”